31 Mar

¿POR QUÉ ABANDONÉ LA MACROBIÓTICA A FAVOR DEL PRINCIPIO UNIFICADOR?

 

 

Cuando Carl Ferré, presidente de la Fundación Macrobiótica George Ohsawa y editor de Macrobiótics Today, viene a decir que él se salió de la dieta macrobiótica, lo mínimo que se debe de hacer es escucharle.


¿Por qué me fui de la dieta macrobiótica a favor del principio unificador?

En mi caso, la dieta macrobiótica no ha funcionado. Y esto me pasó estrictamente con la dieta estándar, renunciando a los alimentos percibidos como inadecuados. Después de años de seguir el tratamiento estándar, me quedé, sin embargo, sin energía, sin fuerzas para correr y con múltiples problemas de salud. Perplejo, me pregunté a mí mismo: ¿ Ha sido mi condición el resultado de una práctica desastrosa o es el resultado de una dieta que no funciona realmente?

La Dieta Estándar Macrobiótica

Mi conclusión, después de años de práctica, es que la dieta macrobiótica puede ser tan útil como perjudicial. Es útil, ya que cualquiera puede entenderla y seguirla. Se excluyen de la dieta los alimentos demasiado procesados o tratados con químicos, como el azúcar refinado. Evitar estos alimentos lleva a la mayoría de la gente a un estado saludable. La conclusiones apresuradas que se tomaron de sus principios dietéticos fueron que lo que debemos hacer para protegernos de la enfermedad es ingerir los alimentos permitidos y abstenernos de los prohibidos. La dieta estándar macrobiótica es muy perjudicial cuando nos resistimos al cambio o nos negamos a erradicar la creencia ciega de que los alimentos permitidos conducirán a la curación. Eso es lo que me pasó a mí. Yo estaba convencido de mi mejoría. El universo me estaba mandando signos de que el cambio era necesario, pero obstinadamente me mantenía con firmeza en la dieta estándar. Otro factor perjudicial es el temor infundado a algunos alimentos.

La dieta macrobiótica está tan cerca de la verdadera macrobiótica como las ruedas lo están de la práctica del ciclismo. Tan pronto como podamos mantener el equilibrio en la práctica del ciclismo, podremos prescindir de las rueda traseras de apoyo. Si volvemos a instalarlas, en lugar de ayudarnos, serán un obstáculo. Sucede lo mismo con la dieta macrobiótica. Desde el momento en que se aprende a usar los principios fundamentales de la macrobiótica , creamos nuestras opciones en lugar de seguir ciegamente la dieta estándar.

En lugar de seguir insistiendo en la macrobiótica estándar, o incluso en depender de las opiniones de los demás, debemos animar a la gente a dejar las ruedas laterales y a tener confianza en su propio juicio. Los principios macrobióticos no son difíciles de aprender, y cada uno/a de nosotros/as tiene dentro de sí una poderosa intuición. Aprendamos con ella, creamos en ella y disfrutémosla.

La primera vez que un/a niño/a viaja en bicicleta sin las ruedas traseras de entrenamiento, tiene junto a él/ella a sus padres o a un/a amigo/a que le anima durante un tiempo, hasta que se sienta lo suficientemente seguro/a como para que los/as adultos/as le dejen ir libremente. En la macrobiótica, este estímulo es el trabajo de los/as educadores/as, consejero/as y amigos/as macrobióticos/as.

Tan pronto como abandoné las ruedas de entrenamiento de los lados (los comodines de la dieta macrobiótica) y aprendí a utilizar los principios macrobióticos y la confianza en mí, el miedo se desvaneció. Y con él las enfermedades! Continué siguiendo los principios, tanto en la selección de alimento diarios, como en otras prácticas saludables, y ya no le tengo miedo a ningún alimento prohibido de la lista. Hoy me gusta la vida sin las ruedas laterales.

La dieta preventiva del cáncer

La dieta preventiva del cáncer es similar a la dieta macrobiótica estándar – ambas desarrolladas por Michio y Aveline Kushi. La única diferencia entre ambas es que la primera se refiere a los individuos con la enfermedad o con miedo de ella. Es decir, las ruedas se aplican a una condición específica.

Uno de nuestros lectores me envió un texto a partir de la última edición de la Dieta Preventiva del Cáncer de Michio Kushi, y pidió un comentario sobre las recomendaciones para el siglo XXI. Aquí está el extracto:

“Para hacer frente a los constantes cambios de la atmósfera, medioambientales y sociales, se ha configurado la adaptación de diferentes recomendaciones dietéticas, compresas y otros tratamientos caseros naturales y se han incorporado en esta nueva edición. Estos ajustes representan la respuesta a la energía frenética de hoy, a la crisis ambiental y a la crisis de la calidad de los alimentos. . El calentamiento global, la contaminación, los organismos modificados genéticamente, los teléfonos móviles y la disminución de la calidad de los alimentos (incluida la pérdida estimada de 25 a 50% de los nutrientes de la mayoría de las frutas y hortalizas a causa de los pesticidas y técnicas de cultivo) requieren cambios importantes en la cocina macrobiótica, atenciones especiales en la salud y para la curación. El planeta se ha vuelto más cálido y la tecnología se ha introducido de forma más difusa en nuestras vidas – Internet, teléfonos celulares, iPods, etc. A medida que el ritmo de vida se ha acelerado, la gente se ha vuelto más alterable, más tensa y más inflexible en sus pensamientos y actitudes. Para contrarrestar esta tendencia yang, que conduce a una vida más difícil, ajetreada y estresante, la comida diaria debe ser más ligera y relajada. En consecuencia, el arroz y otros granos cocidos a presión – la piedra angular de la cocina macrobiótica – debe dar paso, proporcionalmente, a las legumbres cocidas, al pan al vapor, a los granos partidos y/o a los copos. También se deben utilizar más veces que ocasionalmente con el fin de obtener la energía que contienen. Es conveniente comer ensaladas y frutas frescas, tomar zumos, aceites, postres y otros alimentos con más frecuencia que antes. Los menús y recetas de este tema reflejan esta tendencia”.

Me quito el sombrero ante Michio porque entendía que “los cambios importantes en la cocina macrobiótica, la atención de la salud y la curación” son esenciales. Su análisis y las conclusiones son, en general, y hasta donde yo pueda discernir, precisas. El problema es la naturaleza prescriptiva de las recomendaciones. Muchos/as de nosotros/as, ateniéndonos a la base de nuestras condiciones personales y ambientales, y atentos/as a los principios macrobióticos, hemos dejado de lado el arroz cocido a presión. También hemos empezado a comer más ensaladas frescas, frutas de la estación y a tomar zumos. Alguien que está siguiendo los principios macrobióticos y confiando en sus propios juicios ha realizado ya los ajustes necesarios. Algunos menús necesitan alimentos más ligeros, otros más concentrados. Y no os olvidéis que esto puede cambiar día a día, semana a semana, mes a mes, temporada a temporada, año tras año.

¿Cómo saber qué es lo mejor?

En primer lugar, hay que aprender los principios macrobióticos. En segundo lugar, aprender a confiar en la propia intuición. En tercer lugar, aprender a reducir el miedo. Aquí están las principales enseñanzas de George Ohsawa:

1. El Orden del Universo

2. Las Siete Leyes del Orden del Universo

3. Los Doce Teoremas del Principio Único

4. Las Siete Condiciones de la Salud

5. Las Siete Etapas de la Enfermedad

Las Siete Etapas del Orden del Universo revelan nuestra fuente (de donde venimos, la fuente de todas las cosas). Las Siete Leyes y los Doce Teoremas, junto a las Siete Condiciones de la Salud y las Siete Etapas de la Enfermedad, nos dan las herramientas necesarias para vivir en la Tierra. Las siete etapas del juicio nos las dan para discernir el viaje de regreso a nuestro origen. Cuanto más nos conectamos con la fuente de todo, desarrollamos nuestra capacidad intuitiva para superar el miedo y mucho más.

Confiar en la intuición puede ser revolucionario. Tenemos miedo de hacer el “mal” y lo terminamos imaginando bajo diferentes hipótesis. Una estrategia para cambiar este tipo de pensamiento es prestar más atención a lo que realmente sentimos. Escuchar la voz interior que nos avisa cuando hay peligro y nos anima cuando “sabe” que lo que estamos haciendo es “correcto”. El desarrollo de la intuición es un tema muy amplio. Tenemos la intención de abordar este tema de manera más amplia en el futuro. Mientras tanto, cito un texto breve de mi esposa, Julia, para la reducción del miedo. “El miedo es lo que fundamentalmente nos mueve en la Tierra. Entre el miedo y el amor, el primero rige casi siempre. Estamos empezando a entender esto, y luego aprender a vivir sin dejar que el miedo nos domine. Seamos amor libre en lugar de esclavos/as del miedo. “

Manteniendo una Vida Macrobiótica

De acuerdo con Ohsawa, el objetivo de la macrobiótica es ayudar a lograr la autorrealización. Poco antes de su muerte, sin embargo, lamentó el sensei que ninguno de sus discípulos entiendiera completamente sus lecciones. Ohsawa creyó que la falta de comprensión se debe a lo que llamó “pensamiento brumoso.” Y como dijo, este tipo de pensamiento es el resultado de una mala salud, que a su vez, surge de una elección equivocada de los alimentos. Por lo tanto, los escritos de Ohsawa comenzaron a presentar las instrucciones específicas acerca de la dieta y la salud, junto con recordatorios de los principios universales. De hecho, para él, la práctica (la dieta) y la teoría (los principios) eran inseparables. La práctica sin teoría es peligrosa. Teoría sin práctica es inútil.

Los años 1960 y 1970 vieron florecer la teoría y la práctica macrobiótica. Los dos cambios principales se produjeron en la década de los 80 – la introducción de la dieta macrobiótica estándar y la aplicación de una dieta macrobiótica específica para el cáncer. Hoy en día, se le da demasiado énfasis a la dieta y a la curación, y se hace poco o ningún énfasis en la teoría. Apelo a los asesores más antiguos (aquellos que comenzaron el movimiento en los años 1960 y 1970) para que corrijan esta situación.

Hay una tendencia hacia esa dirección después de décadas de reuniones y proyectos. En la actualidad existe un evento anual con sede en Portugal, cada temporada de otoño, en el que los profesores veteranos de macrobiótica se reunen, sin mencionar las conferencias del Instituto Kushi y los campamentos de la Fundación Macrobiótica George Ohsawa. Los resultados están empezando a aparecer.

La salud del movimiento macrobiótico no es diferente de nuestra salud individual. En mi caso, he aprendido lo básico, pero luego empecé a seguir una versión estática y prescriptiva de la macrobiótica. Sólo mejoré cuando adopté una práctica basada en la teoría macrobiótica, me desapegué de las ruedas laterales – es decir, cuando ya no seguí ciegamente la dieta estándar. La interpretación de la macrobiótica y sus fundamentos, llevada a cabo por Ohsawa, se inició en la década de 1920. Fue seguida por un período de relativo equilibrio entre la teoría y la práctica en los años 1960 y 1970 y la macrobiótica entonces floreció. De 1980 a 2000 encontró la prevalencia de la práctica (la dieta) en la teoría (los principios). El estudio del chamanismo quizás se haya beneficiado de esto. Pero en mi opinión, el progreso real sólo vendrá del retorno a un énfasis adecuado en los principios y de los objetivos más amplios de la autorrealización.

 

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