Archivo | marzo, 2013
31 Mar

¿POR QUÉ ABANDONÉ LA MACROBIÓTICA A FAVOR DEL PRINCIPIO UNIFICADOR?

 

 

Cuando Carl Ferré, presidente de la Fundación Macrobiótica George Ohsawa y editor de Macrobiótics Today, viene a decir que él se salió de la dieta macrobiótica, lo mínimo que se debe de hacer es escucharle.


¿Por qué me fui de la dieta macrobiótica a favor del principio unificador?

En mi caso, la dieta macrobiótica no ha funcionado. Y esto me pasó estrictamente con la dieta estándar, renunciando a los alimentos percibidos como inadecuados. Después de años de seguir el tratamiento estándar, me quedé, sin embargo, sin energía, sin fuerzas para correr y con múltiples problemas de salud. Perplejo, me pregunté a mí mismo: ¿ Ha sido mi condición el resultado de una práctica desastrosa o es el resultado de una dieta que no funciona realmente?

La Dieta Estándar Macrobiótica

Mi conclusión, después de años de práctica, es que la dieta macrobiótica puede ser tan útil como perjudicial. Es útil, ya que cualquiera puede entenderla y seguirla. Se excluyen de la dieta los alimentos demasiado procesados o tratados con químicos, como el azúcar refinado. Evitar estos alimentos lleva a la mayoría de la gente a un estado saludable. La conclusiones apresuradas que se tomaron de sus principios dietéticos fueron que lo que debemos hacer para protegernos de la enfermedad es ingerir los alimentos permitidos y abstenernos de los prohibidos. La dieta estándar macrobiótica es muy perjudicial cuando nos resistimos al cambio o nos negamos a erradicar la creencia ciega de que los alimentos permitidos conducirán a la curación. Eso es lo que me pasó a mí. Yo estaba convencido de mi mejoría. El universo me estaba mandando signos de que el cambio era necesario, pero obstinadamente me mantenía con firmeza en la dieta estándar. Otro factor perjudicial es el temor infundado a algunos alimentos.

La dieta macrobiótica está tan cerca de la verdadera macrobiótica como las ruedas lo están de la práctica del ciclismo. Tan pronto como podamos mantener el equilibrio en la práctica del ciclismo, podremos prescindir de las rueda traseras de apoyo. Si volvemos a instalarlas, en lugar de ayudarnos, serán un obstáculo. Sucede lo mismo con la dieta macrobiótica. Desde el momento en que se aprende a usar los principios fundamentales de la macrobiótica , creamos nuestras opciones en lugar de seguir ciegamente la dieta estándar.

En lugar de seguir insistiendo en la macrobiótica estándar, o incluso en depender de las opiniones de los demás, debemos animar a la gente a dejar las ruedas laterales y a tener confianza en su propio juicio. Los principios macrobióticos no son difíciles de aprender, y cada uno/a de nosotros/as tiene dentro de sí una poderosa intuición. Aprendamos con ella, creamos en ella y disfrutémosla.

La primera vez que un/a niño/a viaja en bicicleta sin las ruedas traseras de entrenamiento, tiene junto a él/ella a sus padres o a un/a amigo/a que le anima durante un tiempo, hasta que se sienta lo suficientemente seguro/a como para que los/as adultos/as le dejen ir libremente. En la macrobiótica, este estímulo es el trabajo de los/as educadores/as, consejero/as y amigos/as macrobióticos/as.

Tan pronto como abandoné las ruedas de entrenamiento de los lados (los comodines de la dieta macrobiótica) y aprendí a utilizar los principios macrobióticos y la confianza en mí, el miedo se desvaneció. Y con él las enfermedades! Continué siguiendo los principios, tanto en la selección de alimento diarios, como en otras prácticas saludables, y ya no le tengo miedo a ningún alimento prohibido de la lista. Hoy me gusta la vida sin las ruedas laterales.

La dieta preventiva del cáncer

La dieta preventiva del cáncer es similar a la dieta macrobiótica estándar – ambas desarrolladas por Michio y Aveline Kushi. La única diferencia entre ambas es que la primera se refiere a los individuos con la enfermedad o con miedo de ella. Es decir, las ruedas se aplican a una condición específica.

Uno de nuestros lectores me envió un texto a partir de la última edición de la Dieta Preventiva del Cáncer de Michio Kushi, y pidió un comentario sobre las recomendaciones para el siglo XXI. Aquí está el extracto:

“Para hacer frente a los constantes cambios de la atmósfera, medioambientales y sociales, se ha configurado la adaptación de diferentes recomendaciones dietéticas, compresas y otros tratamientos caseros naturales y se han incorporado en esta nueva edición. Estos ajustes representan la respuesta a la energía frenética de hoy, a la crisis ambiental y a la crisis de la calidad de los alimentos. . El calentamiento global, la contaminación, los organismos modificados genéticamente, los teléfonos móviles y la disminución de la calidad de los alimentos (incluida la pérdida estimada de 25 a 50% de los nutrientes de la mayoría de las frutas y hortalizas a causa de los pesticidas y técnicas de cultivo) requieren cambios importantes en la cocina macrobiótica, atenciones especiales en la salud y para la curación. El planeta se ha vuelto más cálido y la tecnología se ha introducido de forma más difusa en nuestras vidas – Internet, teléfonos celulares, iPods, etc. A medida que el ritmo de vida se ha acelerado, la gente se ha vuelto más alterable, más tensa y más inflexible en sus pensamientos y actitudes. Para contrarrestar esta tendencia yang, que conduce a una vida más difícil, ajetreada y estresante, la comida diaria debe ser más ligera y relajada. En consecuencia, el arroz y otros granos cocidos a presión – la piedra angular de la cocina macrobiótica – debe dar paso, proporcionalmente, a las legumbres cocidas, al pan al vapor, a los granos partidos y/o a los copos. También se deben utilizar más veces que ocasionalmente con el fin de obtener la energía que contienen. Es conveniente comer ensaladas y frutas frescas, tomar zumos, aceites, postres y otros alimentos con más frecuencia que antes. Los menús y recetas de este tema reflejan esta tendencia”.

Me quito el sombrero ante Michio porque entendía que “los cambios importantes en la cocina macrobiótica, la atención de la salud y la curación” son esenciales. Su análisis y las conclusiones son, en general, y hasta donde yo pueda discernir, precisas. El problema es la naturaleza prescriptiva de las recomendaciones. Muchos/as de nosotros/as, ateniéndonos a la base de nuestras condiciones personales y ambientales, y atentos/as a los principios macrobióticos, hemos dejado de lado el arroz cocido a presión. También hemos empezado a comer más ensaladas frescas, frutas de la estación y a tomar zumos. Alguien que está siguiendo los principios macrobióticos y confiando en sus propios juicios ha realizado ya los ajustes necesarios. Algunos menús necesitan alimentos más ligeros, otros más concentrados. Y no os olvidéis que esto puede cambiar día a día, semana a semana, mes a mes, temporada a temporada, año tras año.

¿Cómo saber qué es lo mejor?

En primer lugar, hay que aprender los principios macrobióticos. En segundo lugar, aprender a confiar en la propia intuición. En tercer lugar, aprender a reducir el miedo. Aquí están las principales enseñanzas de George Ohsawa:

1. El Orden del Universo

2. Las Siete Leyes del Orden del Universo

3. Los Doce Teoremas del Principio Único

4. Las Siete Condiciones de la Salud

5. Las Siete Etapas de la Enfermedad

Las Siete Etapas del Orden del Universo revelan nuestra fuente (de donde venimos, la fuente de todas las cosas). Las Siete Leyes y los Doce Teoremas, junto a las Siete Condiciones de la Salud y las Siete Etapas de la Enfermedad, nos dan las herramientas necesarias para vivir en la Tierra. Las siete etapas del juicio nos las dan para discernir el viaje de regreso a nuestro origen. Cuanto más nos conectamos con la fuente de todo, desarrollamos nuestra capacidad intuitiva para superar el miedo y mucho más.

Confiar en la intuición puede ser revolucionario. Tenemos miedo de hacer el “mal” y lo terminamos imaginando bajo diferentes hipótesis. Una estrategia para cambiar este tipo de pensamiento es prestar más atención a lo que realmente sentimos. Escuchar la voz interior que nos avisa cuando hay peligro y nos anima cuando “sabe” que lo que estamos haciendo es “correcto”. El desarrollo de la intuición es un tema muy amplio. Tenemos la intención de abordar este tema de manera más amplia en el futuro. Mientras tanto, cito un texto breve de mi esposa, Julia, para la reducción del miedo. “El miedo es lo que fundamentalmente nos mueve en la Tierra. Entre el miedo y el amor, el primero rige casi siempre. Estamos empezando a entender esto, y luego aprender a vivir sin dejar que el miedo nos domine. Seamos amor libre en lugar de esclavos/as del miedo. “

Manteniendo una Vida Macrobiótica

De acuerdo con Ohsawa, el objetivo de la macrobiótica es ayudar a lograr la autorrealización. Poco antes de su muerte, sin embargo, lamentó el sensei que ninguno de sus discípulos entiendiera completamente sus lecciones. Ohsawa creyó que la falta de comprensión se debe a lo que llamó “pensamiento brumoso.” Y como dijo, este tipo de pensamiento es el resultado de una mala salud, que a su vez, surge de una elección equivocada de los alimentos. Por lo tanto, los escritos de Ohsawa comenzaron a presentar las instrucciones específicas acerca de la dieta y la salud, junto con recordatorios de los principios universales. De hecho, para él, la práctica (la dieta) y la teoría (los principios) eran inseparables. La práctica sin teoría es peligrosa. Teoría sin práctica es inútil.

Los años 1960 y 1970 vieron florecer la teoría y la práctica macrobiótica. Los dos cambios principales se produjeron en la década de los 80 – la introducción de la dieta macrobiótica estándar y la aplicación de una dieta macrobiótica específica para el cáncer. Hoy en día, se le da demasiado énfasis a la dieta y a la curación, y se hace poco o ningún énfasis en la teoría. Apelo a los asesores más antiguos (aquellos que comenzaron el movimiento en los años 1960 y 1970) para que corrijan esta situación.

Hay una tendencia hacia esa dirección después de décadas de reuniones y proyectos. En la actualidad existe un evento anual con sede en Portugal, cada temporada de otoño, en el que los profesores veteranos de macrobiótica se reunen, sin mencionar las conferencias del Instituto Kushi y los campamentos de la Fundación Macrobiótica George Ohsawa. Los resultados están empezando a aparecer.

La salud del movimiento macrobiótico no es diferente de nuestra salud individual. En mi caso, he aprendido lo básico, pero luego empecé a seguir una versión estática y prescriptiva de la macrobiótica. Sólo mejoré cuando adopté una práctica basada en la teoría macrobiótica, me desapegué de las ruedas laterales – es decir, cuando ya no seguí ciegamente la dieta estándar. La interpretación de la macrobiótica y sus fundamentos, llevada a cabo por Ohsawa, se inició en la década de 1920. Fue seguida por un período de relativo equilibrio entre la teoría y la práctica en los años 1960 y 1970 y la macrobiótica entonces floreció. De 1980 a 2000 encontró la prevalencia de la práctica (la dieta) en la teoría (los principios). El estudio del chamanismo quizás se haya beneficiado de esto. Pero en mi opinión, el progreso real sólo vendrá del retorno a un énfasis adecuado en los principios y de los objetivos más amplios de la autorrealización.

 

15 Mar

EL…….

 

banquero, el gorro, la bufanda y la GC

Un tonto muy tonto, un banquero, una bufanda y una pareja de la Guardia Civil
A ver, como va la historia. Primero un banquero recibe una amenaza de chantaje… y tal y como va la banca en este país eso es menos que sorprendente… después ese banquero decide acudir a la Guardia Civil en vez de pagar, y tal y como va la banca en este país eso sí es más sorprendente. Va la Guardia Civil y hace lo suyo… que es montar un dispositivo de vigilancia a ver quien recoge el dinero del chantaje (y este comportamiento de la Guardia Civil es probablemente el único comportamiento perfectamente normal en todo el caso…).
¿Quién aparece para recoger el dinero del chantaje? Un diputado del Pepe, enemigo de la entidad dirigida por el banquero amenazado. Y aquí ya estamos en el terreno de lo surrealista porque nuestra clase política, por regla general, no es brillante, inteligente, ni honrada, pero tampoco suele ser subnormal a la hora de cometer delitos… Y ahí está la prensa diaria para confirmar esta afirmación. Como decía ese gran pensador popular, Carlos Arguiñano, en su programa de cocina “los chorizos de España son los mejores del mundo”. Este presunto chorizo ha salido malo…
Llega la Guardia Civil y trinca al presunto chantajista con las manos en el sobre en el que debía haber 25.000 euros. Es un diputado… del Parlamento, esa institución por la que sentimos tanto aprecio que todos los días nos acordamos de todos y cada uno de sus miembros (y de sus madres).
Ah, el diputado tiene una gran explicación. Un e-mail anónimo le ha dicho que le iban a dejar un sobre con información sobre el banco del banquero inicialmente chantajeado y él ha acudido a recogerla por si acaso fuera de interés para la justicia. Ha pecado de incauto porque se ha olvidado de varias cosas: de llevar un testigo, de conservar el e-mail anónimo y de avisar a la policía o a la justicia… Lo que no ha olvidado es una bufanda y un sombrero para esconder el rostro de las cámaras de seguridad.
El banquero se hincha. Afirma que el político es tonto –aunque no tan directamente porque no se puede esperar que un banquero hable de forma directa– por no haber hecho lo mismo que él: avisar a la Guardia Civil. Algo de razón no le falta… claro que todos sabemos que siendo el diputado miembro de nuestra gloriosa clase política no hacen falta muchas luces para descubrir que es tonto… muy tonto. Sobre todo cuando intenta hacerse el listillo.
El diputado se deshincha. Dimite, dice que ha sido víctima de una provocación… y es posible que eso último sea cierto. El problema, no tanto para el diputado como para el resto del país, es que era una provocación muy torpe, para pardillos, para tontos del culo, para retrasados (con perdón de la gente que realmente tiene problemas de ese tipo), en suma una trampa digna de un político español.
Es posible que todo haya sido una pelea en familia, entre banqueros y diputados, entre UPN y el Pepe, con el resto del país riéndose. Quizás sea incluso de agradecer que en estos tiempos en que todo se cobra y se desmantela el estado del bienestar al menos la risa, ácida y cabreada, siga siendo gratuita…
Mi difunto padre siempre me decía que cada país tiene los gobernantes que se merece. Si estuviera vivo estoy seguro de que se corregiría. España se merece algo mejor que esta gentucilla que ni a gentuza llega…
 
 j.m.
 
 
13 Mar

 

Goethe y el Islam

 

Además de la fascinación que le produce el lenguaje del Corán, Goethe se siente atraído también por su significado religioso: la Unidad de Dios y la convicción de que Él se manifiesta en Su creación

 

“Es en Oriente”, señaló el escritor alemán Frederic von Schlegel, “donde debemos buscar el supremo romanticismo”. Esta frase muestra a las claras la influencia que el Oriente musulmán ejerció sobre los escritores alemanes de principios del siglo XIX.

 

Entre estos escritores destaca por méritos propios la figura de Johann Wolfgang von Goethe, que está considerado como el mejor escritor en lengua alemana de todos los tiempos. El nombre de Goethe ha sido dado al Instituto estatal de Alemania que está encargado de difundir el idioma alemán en todo el mundo, así como a incontables instituciones.

 

Cuando era joven, Goethe quiso realizar estudios orientales, pero su padre le obligó finalmente a estudiar leyes. Goethe siempre admiró a los primeros viajeros a Arabia (Michaelis, Niebuhr) y estaba fascinado por la lectura de lo que ellos publicaron acerca de sus viajes.

 

Goethe siempre consideró que no había sido una mera casualidad, sino un hecho providencial lleno de significado, el que en el otoño de 1813 un soldado alemán de las tropas napoleónicas que regresaba de España le trajera un viejo manuscrito en árabe de la época de Al Andalus. Este manuscrito contenía la última Sura (Capítulo) del Corán, la 114, “An Nas” (Los Hombres). Goethe intentó más tarde copiarla con la ayuda de algunos profesores de Jena, que le habían ayudado a traducir el contenido del manuscrito.

 

En 1814, Goethe visita a un grupo de musulmanes rusos de etnia bachkir del Ejército del zar Alejandro I, que estaban utilizando el instituto protestante de Weimar como una mezquita improvisada para realizar allí sus oraciones. En su carta a Trebra (5-1-1814), Goethe escribe: “Hablando de profecías, tengo que decirte que hay cosas que están ocurriendo en estos días que ni a un profeta le hubieran permitido decir. ¿Quién habría podido afirmar hace unos años que habría habido un servicio religioso musulmán y que algunas Suras del Corán iban a ser recitadas en el auditorio de nuestro instituto protestante? Sin embargo, esto ha ocurrido y acudimos a la oración de los bachkires, vimos a su mulá y recibimos a su príncipe en el teatro. Yo fui obsequiado, como favor especial, con un arco y unas flechas que, en eterno recuerdo, colgaré sobre mi chimenea tan pronto como Dios decrete un feliz retorno para ellos”.

 

En realidad, la actitud positiva de Goethe hacia el Islam va mucho más allá de la que hubiera tenido anteriormente cualquier alemán. Él mismo escribe, en tercera persona, el 24-2-1816: “El poeta (Goethe)… no desmiente las sospechas de que él mismo sea un musulmán”. (WA I, 41, 86). Más tarde, Goethe se muestra aún más abiertamente como musulmán: “No puedo decirte más que esto: Trato de permanecer en el Islam” (Carta a Zelter. 20-9-1820).

 

También escribe en una de sus obras cumbre, el “Diván”:

 

“Es estúpido que todo el mundo
esté alabando su opinión particular.
Si el Islam significa sumisión a Dios,
todos vivimos y morimos como musulmanes”.

 

 

 

En los años 1814-1815, Goethe empieza a estudiar en Jena el idioma y la literatura árabes con algunos profesores de estudios orientales, como Paulus, Lorsbach y Kosegarten. Después de ver sus manuscritos y haber conocido el Corán, Goethe sintió el fuerte impulso de aprender árabe. Él copiaba algunas dúas (súplicas a Dios) islámicas y más tarde escribió: “En ningún otro idioma el espíritu y la letra están plasmados de una forma tan primordial”. (Carta a Schlosser, 23.1.1815). Goethe estudió gramáticas de árabe, libros de viajes, poesía, interpretaciones del Corán, antologías y libros sobre la Sira (la vida del Profeta Mujámmad, Bendiciones y Paz de Dios sobre él). A Goethe le gustaba en especial un traducción de la obra “Diwan” del poeta persa Mujámmad Chamsuddin Jafis, realizada por J. Hammer. Todo esto le empuja a escribir su propio Diván, una obra poética que está claramente inspirada y referida a diferentes versos del Corán (Mommsen, pg. 269-270).

 

A la edad de 70 años, Goethe escribe (Notas y Ensayos al Diván, WA I, 17, 153) que intenta “celebrar respetuosamente esa noche –la Noche del Destino (Lailat ul Qadr)- en la que se le reveló el Corán al Profeta desde lo Alto”. También escribió: “Cualquiera podría maravillarse por la gran eficiencia del Libro. Esto es por lo que ha sido declarado como increado por sus reales admiradores (los musulmanes)”. A esto, añade: “Este libro continuará siendo altamente efectivo para toda la eternidad”. (WA I, 7, 35/36).

 

Hoy se conservan en el Archivo de Goethe y Schiller, localizado en Weimar (Alemania), los manuscritos de los primeros estudios coránicos de Goethe de los años 1771-1772. Goethe leía la traducción alemana del Corán realizada por J. Hammer y la traducción inglesa de G. Sale delante de los miembros de la familia Duke de Weimar y sus invitados. El gran autor alemán Schiller y su esposa escribieron acerca de estas públicas lecturas de Goethe (Carta de Schiller a Knebel, 22.2.1815). Goethe pensaba que las traducciones del Corán de que disponía eran insuficientes y siempre estaba pidiendo más. En el Diván, Goethe escribe:

 

”¿Es el Corán eterno?
No lo dudo.
Éste el es libro de los libros
Lo creo más allá del deber de los musulmanes (de creerlo así)”.

(WA I, 6, 203)

 

En este mismo sentido, Goethe habla de la diferencia entre un profeta y un poeta. “(Muhámmad) es un profeta y no un poeta y, por lo tanto, su Corán tiene que ser visto como una ley divina y no como un libro humano escrito para la educación o el entretenimiento”. (Noten und Abhandlungen zum Westöstlichen Divan, WA I, 7, 32).

 

Además de la fascinación que le produce el lenguaje del Corán, así como su belleza y sublimidad, Goethe se siente atraído también por su significado religioso: la Unidad de Dios y la convicción de que Él se manifiesta en Su creación. En los primeros manuscritos de Goethe podemos ver que reprodujo diferentes versos del Corán que hablan de cómo el hombre debería contemplar la naturaleza y todos sus fenómenos como signos de la acción divina. La multiplicidad y complejidad de los fenómenos naturales indican también la existencia de Un Dios único. Goethe habla de “la grandeza de Dios en lo pequeño” (Gottes Grösse im Kleinen).

 

Goethe estaba también impresionado por la revelación coránica de que Dios habló a la humanidad a través de una serie de profetas. En 1819 Goethe dice -comentando el verso 4 de la Sura de Abraham (14): “No mandamos a ningún enviado que no hablara en la lengua de su pueblo, para que les explicara con claridad”-: “Es cierto lo que Dios dice en el Corán”. (Carta a A. Blumenthal 28.5.1819). En su Carta a Carlyle (20.7.1827), Goethe hace también referencia a este verso coránico: “El Corán dice: No mandamos a ningún enviado que no hablara en la lengua de su pueblo. Esta idea vuelve a aparecer en un ensayo escrito en 1827.

 

En varios versos del Divan, Goethe se refiere también a la virtud islámica de dar ayudas a los necesitados y habla del “placer de dar”. (Die Wonne des Gebens).

 

Uno de los factores que llevaron a Goethe a interesarse por el Islam fue su rechazo hacia algunos de los dogmas de las iglesias cristianas, y muy en especial de la católica. “Hay muchas tonterías en la doctrina de la Iglesia” (Conversaciones con Eckermann, 11.3.1832).

 

En el Diván, Goethe refuta asimismo el dogma cristiano de la divinidad de Jesús y afirma la Unidad de Dios:

 

“Jesús se sintió puro y reflexionó
únicamente sobre el Dios Único.
Quien le hizo ser un dios
ofende su sagrada voluntad.
Y, de este modo, la verdad tiene que resplandecer,
tal y como Mujámmad también logró hacer.
Por medio sólo del nombre del Uno
él gobernó todo el mundo”.

 

Goethe manifiesta asimismo en el Diván el valor que tiene el vivir el momento presente frente a la actitud resignada del Cristianismo que relega el disfrute de las cosas únicamente a la otra vida.

 

Finalmente, en el poema de los Siete Durmientes, contenido en el Diván, Goethe llama a Jesús profeta (en consonancia con las enseñanzas islámicas): “Éfeso durante muchos años / Honra las enseñanzas del Profeta Jesús”. (WA I, 6, 269).

 

Goethe estaba también fascinado por algunos escritos sufíes y, más especialmente, por la metáfora de Saadi Shirazi sobre el “vuelo en el amor”, es decir, sobre el vuelo hacia la luz tras la muerte. Goethe incluye así un poema en el Diván, “El anhelo del gozo”, en el que refleja esta metáfora de Saadi. Asimismo, en el capítulo dedicado al sabio sufí, Yalal ul-Din Mevlavi Rumi, reconoce la importancia del recuerdo de Al-Lah (Dios) en el Islam: “El rosario de cuentas musulmán, por medio del cual Al-Lah es glorificado por sus 99 Atributos, es una letanía de alabanzas. La afirmación de estos Atributos aproxima al Ser (Wesen) inabarcable. El adorador se encuentra entonces atónito, sometido y calmado”. (WA I, 7, 59).

 

 

 

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7 Mar

EL ARTE DE LA COCINA JUSTA 

Lima Ohsawa y Shizuko Yamamoto

(foto: http://imssmacrobiotic.net/contact.html )

Seguir la vía de la naturaleza

Los métodos modernos de cultura, de fabricación, de preservación y de distribución de los alimentos han reducido nuestra conciencia acerca de la importancia del consumo de alimentos de temporada y nuestros lazos con la tierra y el agua de nuestro entorno. Refinar un alimento significa quitarle sus elementos nutritivos esenciales: para reacondicionarlo, se le añaden productos químicos para preservar su vida (pero no necesariamente la nuestra), se rellena de colorantes para hacerlo atractivo a la vista. Podemos servir tomates y pepinos para las reuniones sociales o en las fiestas a pesar del hecho de que son alimentos de verano propios de los climas templados ya que han sido traídos de América, o sea han crecido con medios artificiales.
Jamás dejo de asombrarme delante de las numerosas personas que practican “la vuelta a la naturaleza” yendo de excursión a montañas y bosques,  y que llevan  en sus bolsas de pic-nic sólo verduras y carnes congeladas y caramelos de chocolate. Para preservar la salud y la felicidad, y para vivir en armonía verdadera con el entorno natural hay que evitar los alimentos industrializados, los productos a base de harina refinada y el azúcar refinado. Estos alimentos desnaturalizados fuerzan y agotan los recursos del cuerpo en su esfuerzo para mantener un equilibrio alcalino en la sangre y ajustarlo a nuestras necesidades reales. Por regla general, absteneos de yin y yang extremos: azúcar refinado, productos químicos artificiales y medicinas de un lado, y carne del otro lado. Es verdad que tomados juntos se equilibran, pero esto no es ni ideal ni sano. Si estáis  apegados a estos alimentos, dejad el café que únicamente actúa como estimulante y no tiene ningún valor nutritivo y evitad los tés comerciales que contienen colorantes químicos que pueden ser cancerígenos. Si viviérais en la ciudad o en el campo, estaríais asombrados de la rapidez y espontaneidad con que vuestro espíritu y vuestro cuerpo se recuperarían siguiendo los ciclos de la naturaleza simplemente alimentándole con alimentos regionales, completos, escogidos y preparados macrobióticamente.

Nuestro cuerpo y cada una de nuestras células cambian en cada temporada, cada día y hasta en cada momento. Nuestras necesidades nutritivas cambian con él. Variad vuestra alimentación en cada comida según vuestras necesidades. No seas rígidos en vuestro modos cocinar y comer; complaceos en la vida y sed creativos. Sed libres para ser vosotros mismos en armonía con la justicia de la naturaleza.

 Lima Ohsawa.

 

1 Mar

FORTALECER NUESTROS RIÑONES, VEJIGA Y SISTEMA REPRODUCTOR ANTE LA LLEGADA DEL FRÍO

Estamos en un momento crítico en que podemos observar que los hábitos y pautas de vida de nuestra sociedad no funcionan. Hemos modificado los valores de vida sólidos construidos durante miles de años, por otros totalmente superficiales y sin sentido común. Valoramos todo lo “exterior” e ignoramos todo lo “interior”: nuestras cualidades humanas, nuestras virtudes y calidad de corazón. Como estamos en un mundo dualista, toda acción genera una reacción, y las reacciones que estamos recogiendo ahora son de desequilibrio a todos los niveles de nuestro ser.

La mente ha superado al corazón y es un precio muy alto a pagar… A nivel físico, siempre existen y existirán gérmenes, virus, bacterias, etc… ¡es la vida! Pero si estamos fuertes y con energía, no estaremos afectados por la gripe o cualquier otra enfermedad. Hay que revitalizar nuestro sistema inmunitario, que es realmente el conjunto de todos nuestros sistemas: circulatorio, respiratorio, digestivo, nervioso, óseo, reproductor, endocrino… y a todos nuestros cuerpos (físico, emocional, mental), ya que cualquier desequilibrio en uno de ellos, nos afectará a nivel global. Hay que buscar la salud integral…

¡Tenemos miedo a la enfermedad porque estamos débiles! A mi entender, la solución no es buscar medicamentos, sino cambiar nuestros hábitos y fortalecernos:
1) Estar consciente de como nos debilitamos,
2) Crear una buena calidad de sangre,
3) Saber como mantenernos fuertes y con energía con nuestros hábitos del día a día.

¡SOMOS LOS Y LAS CREADORES/AS DE NUESTRA VIDA!

Aquí no hay victimas, sino que con nuestro hacer diario, nos creamos nuestro Presente. Ya sabemos que si deseamos tener el mismo futuro, tan sólo hay que seguir con las mismas acciones. Pero si por el contrario, deseamos recoger diferentes frutos, hay que sembrar, hoy, diferentes semillas de las que habitualmente usamos. Es de sentido común, ¡si plantamos melones no podemos recoger zanahorias! ¿Nos gusta lo que estamos recogiendo en nuestra huerta interior en estos momentos?

COMO NOS DEBILITAMOS A NIVEL FISICO

La forma más común depende directamente de la calidad de nuestra alimentación. Qué alimentos usamos y que efectos-reacciones producen en nuestros cuerpos (físico, mental, emocional).

CREAR SALUD EN LA COCINA

Si lo que realmente deseamos es obtener una CALIDAD de VIDA, ENERGIA Y ESTABILIDAD, uno de los primeros pasos, es reflexionar que clase de efectos y energía generan los alimentos que comemos al menos 3 veces al día.

Cada alimento nos genera un efecto, tanto a nivel físico como energético.
Cada alimento tiene su fuerza vital (KI) y de acuerdo a la cantidad y de la forma en que lo consumimos, nos ofrecerá una reacción y energía diferente.

El cocinar, preparar alimentos para generar SALUD, VITALIDAD, EQUILIBRIO y PAZ INTERIOR es un arte olvidado, que hay que volver a recuperar a toda costa. LOS ALIMENTOS QUE PRODUCEN UNA SANGRE ACIDA Y CON ELLO REACCIONES EXTREMAS A NIVEL FISICO, EMOCIONAL Y MENTAL son los siguientes:

– El grupo de las grasas animales saturadas: Carnes, embutidos, excesos de lácteos

– Exceso de horneados (pan, bollería, pizzas…),
– El consumo diario de azúcares refinados: azúcar blanco, azúcar moreno, de caña, miel, sacarinas, fructosa, azúcares artificiales, sirope de arce, chocolate, helados con azúcar, chucherias y golosinas con azúcares rápidos. Bebidas gaseosas azucaradas, pastelería y horneados con azúcares rápidos.
– Exceso de crudos, frutas acidas y tropicales.
– El consumo regular de solanáceas (patata, tomate, berenjena, pimiento.
– Lácteos blandos (mantequillas, leche, yogourt, nata,etc….
– Estimulantes (cafés, bebidas gaseosas azucaradas, etc…)
– Alcohol y vinagres

Mientras por un lado el consumo de grasa saturada nos tensará y bloqueará el hígado, generando tensión, rigidez con emociones cerradas, fuertes y de exceso. Por otro lado, desearemos alimentos o bebidas de efecto opuesto que nos enfríen, nos ayuden a desbloquearnos, nos generen efectos de expansión, evasión, dispersión. Aunque con su consumo nos debilitarán, especialmente el sistema nervioso y nuestros riñones, sintiéndonos sin energía, apáticos y con el sistema inmunitario frágil. Son los dos extremos energéticos, uno no existe sin el otro!

Todos estos alimentos mencionados, producen acidez en la sangre, nos desmineralizan. El cuerpo tenderá a equilibrar esta acidez con reservas de minerales. Si ya no existieran estas reservas, tendrá que obtenerlos de órganos y sistemas, con el consiguiente efecto desmineralizante y debilitante para todo nuestro sistema inmunitario.

¿Nos hemos preguntado el porqué en el otoño aparecen mas problemas de salud, o por lo menos es el principio de ellos? Porque la gente durante los meses de calor, toma un exceso de alimentos y bebidas debilitantes, de energía YIN extrema, tales como: helados, exceso de frutas y crudos, sangría, alcohol…. Con lo que se pierden muchísimos minerales, al mismo tiempo que también se suda más, otro factor importante a tener en consideración.

Y al primer indicio de frío, como la gente esta débil todo el mundo cae, tanto a nivel de gripes, como estados de depresión y cansancio. A nivel global, se usan alimentos y bebidas para compensar: dificultades, problemas emocionales, para satisfacer nuestros sentidos, para ayudarnos a evadir de nuestro stress, de nuestro cansancio, de responsabilidades, para no pensar, sentir…. Se usan los alimentos para equilibrar problemas de otros cuerpos (emocional y mental) de vibración más sutil, que no necesitan alimentos físicos, ya que no tienen sistema digestivo.

HACIA UNA SALUD INTEGRAL

El primer paso es adoptar una alimentación que nos refuerce, nos mantenga un pH de la sangre ligeramente alcalino, y que no nos desmineralice. Una alimentación basada en alimentos integrales, sin procesar, ni refinar. Los alimentos de toda la vida, los usados por nuestros antepasados y principalmente originarios del campo.

Estos alimentos son: CEREALES INTEGRALES en su forma integral y sin procesar, semillas de vida, que nos aportan energía y vitalidad. PROTEINAS VEGETALES (legumbres, tofu, tempeh, seitán), PESCADO, VERDURAS de raíz, redondas y de hoja verde, VERDURAS DEL MAR (ALGAS), SEMILLAS, FRUTOS SECOS, ACEITES VEGETALES, FRUTAS ESTACIONALES, CONDIMENTOS Y ENDULZANTES NATURALES.

Pero adoptar estas pautas no es fácil al principio, hay que tener determinación y hacer lo que decimos que queremos. Muchas personas, creen que están comiendo bien, y realmente, viven en un estado totalmente ilusorio. El comer arroz integral o un poco de alga de vez en cuando, no significa, ni por asomo, estar comiendo saludablemente.

Hay que entender el equilibrio, hay que reaprender a usar estos alimentos olvidados, saber sus combinaciones y sentirnos totalmente satisfechos con ellos. Para ello, hay que desear aprender, estar abiertos, instruirse y practicar a diario.

Ya hemos dicho que con la llegada del frío, (energía Yin), también llegan los resfriados y la temida gripe… Tenemos pues que evitar “yinizarnos”.

Algunas sugerencias prácticas:

– EVITAR: alcoholes, vino, vinagres, azucares refinados, bebidas gaseosas azucaradas, estimulantes, con efectos desmineralizantes.
– Evitar: Todo lo de temperatura fría: helados, cubitos de hielo, bebidas frías…
– EVITAR LOS LACTEOS en todas sus formas. Producen mucosidades, y problemas respiratorios.
– Evitar el uso de la leche de soja y el tofu crudo (hay que cocinarlo).
-También los horneados de harina y cereales procesados (harinas, copos, pan) en general producen muchos problemas respiratorios y de mucosidades.
– Reducir todo lo crudo (ensaladas, fruta) de efecto enfriante
– Evitar pastelería, bollería, levaduras artificiales.
– Evitar el consumo de verduras solanáceas (efectos desmineralizantes): patata, berenjena, tomate, pimiento.
– Reducir el consumo de especies.
– INCREMENTAR: el consumo de cocciones largas en las verduras de raíz y redondas,
- INCREMENTAR el consumo de algas, y sopas de miso.
- Utilizar cereales más invernales: mijo, arroz integral, trigo sarraceno, avena.
– Incrementar la cantidad de aceite en cocciones, pochando cebollas, etc…
– Utilizar estilos de cocción que nos aporten calor profundo: horno, estofados, salteados largos, presión, mantequillas de verduras, etc….
– Incrementar ligeramente los condimentos salados: sal, miso, salsa de soja..
– Incrementando la proteína, para generar más calor, más legumbres, pescado y proteínas vegetales….
– Si deseamos fruta, la tomaremos cocida: compota, horno, plancha, etc….
– Tomar infusiones caliente de tomillo, romero, salvia, regaliz, te de 3 años, incluso puntualmente se les puede añadir unas rodajitas de jengibre fresco.

Si vemos que en un momento dado, empezamos a tener síntomas de resfriado, podemos empezar a tomar inmediatamente echinacea, propolis y tomillo, para poder reforzar nuestro sistema inmunitario. Es un síntoma que nuestros sistemas están cansados y con ello se debilitan. Hay también que incrementar en invierno las horas de sueño.

Creo que si estamos fuertes podremos paliar los contratiempos del cambio estacional y todo lo que este a nuestro alrededor. Las tormentas siempre existirán, pero si el árbol tiene unas buenas raíces, crece con potencia, puede que se zarandee con el viento y la lluvia, pero al día siguiente todavía crecerá con fuerza y vitalidad.

Artículo escrito por Montse Bradford.